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Mi manchi (1949)

  Mi manchi (1949)   Tenías que haber visto la cara de felicidad que tenía el chiquillo. Vidar es el hijo de mis amigos los suecos, de la universidad de Lund, al lado de Malmo. ¿En qué año fueron ustedes a Malmo? Cuando el sueco, Ulle Norstromj, compró Industrias de la Pintura (aún no se llamaba Palmcolor) decidió que si en la fábrica había un perito químico tenía que ir a Suecia a visitar la fábrica de allí. Yo tengo recuerdos vagos de historias que se cuentan en la familia desde que yo era niño. El vuelo no fue directo, no sé si pasaron por París, Bruselas, y llegaron hasta Copenhague. Y de ahí a Malmo en una avionetilla. Ahora hay un puente y un túnel que unen Dinamarca y Suecia, el año que viene se cumplirá un cuarto de siglo desde que lo construyeron, lo usé yo cuando fui a correr allí la media maratón, y a visitar a mis amigos. Ellos llevan viniendo un montón de años a Los Cristianos, y el niño pequeño, que se ha hecho un fan del fútbol, quería venir a Las Palmas ...

THE SHOW MUST GO ON

THE SHOW MUST GO ON   ¡Ay Dios Mío! ¡Pobre Viejilla! ¿Cuándo habrá sido la primera vez que yo usé esa expresión?  Creo que tus nietos eran pequeños y tú ibas a la universidad para mayores. Ahí se reunían un rancho de viejas, te lo pasabas muy bien, y se quejaban de todo el mundo, de lo mal que trataban, que habían tratado, a las pobres viejillas. Que si los hijos, una vez criados, se desentendían de ellos. Los maridos, pues depende, algunos se habían muerto, otros divorciados, y eran malos, y otros, que aún estaban ahí, igualmente les traían por la calle de la amargura. Así que yo usé el sarcasmo, el humor siempre ha sido una buena herramienta para enfrentar las cosas duras de la vida. Siempre te quejabas de que tus hijos no te llamaban. Y si te llamaba y te decía ¿ y por qué no me llamas tú? me respondías que era porque son los hijos los que tienen que llamar a los padres, y no al revés . Yo te decía que no creía que eso estuviera escrito en la Biblia, que uno de los Diez...
Sociología de la familia: de los cuidados y otras cuitas   Tras la mejora significativa en estado de ánimo y conductual las semanas posteriores a su ingreso, empeoramiento progresivo, con sintomatología compatible con cuadro depresivo, interferencia significativa en vida diaria. Apatía, anhedonia. Ideas negativas recurrentes e intrusivas, embotamiento afectivo. (…) Impresiona enlentecimiento en procesamiento, no influyendo en rendimiento durante la valoración ni en el resultado obtenido. (…) Pensamiento recurrente de muerte con ideación suicida, sin conductas ni intentos actualmente. Desesperanza y sentimientos de rendición, verbalizando de manera explícita la intención de suicidio. Por tanto, se abre protocolo en prevención, en el cual se realizará mayor seguimiento de todo el equipo del centro, principalmente en los fines de semana.   La vida que vives es el resultado de la interacción entre lo que tú haces con tu vida y lo que tu vida hace contigo. Por cosas de la v...

Feliz 2024

  Feliz 2024   Mis padres lo hicieron lo mejor que pudieron, teniendo en cuenta las circunstancias que les tocaron. Y “lo mejor que pudieron”, en algunos ámbitos, fue bastante bueno. En otros ámbitos no tanto. Las circunstancias que les tocaron fueron buenas en un sentido: les tocó vivir una época de desarrollo, y aunque los dos provenían de lo que podría considerarse “pequeña burguesía”, pues mi abuelo paterno era un maestro de escuela, y mi abuelo materno radiotelegrafista de la Transmediterránea, progresaron y llegaron a vivir muy bien. Las circunstancias que les tocaron fueron malas en lo que tiene que ver con la salud. De chico pensaba que eso tenía que ver, sobre todo, con que cuando yo tendría 10 años mi madre tuvo un cáncer de mama, le extirparon los dos pechos y de ahí cayó en una depresión de la que tardó mucho en recuperare, si es que alguna vez lo ha hecho del todo. Luego entendí que mi madre parece distimia, depresiones constantes y persistentes. La “mala suer...

Qué es la culpa (y para qué sirve)

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Qué es la culpa (y para qué sirve)   La culpa es lo que sientes cuando no te comportas como algunas personas que son importantes para ti desearían que te comportaras. Y sirve para el control social: para que unas personas se comporten como otras querían que se comportaran. A las personas que logran que otras personas se sientan culpables la culpa les sirve para mucho. Les puede servir para que les hagan donaciones, para que les acompañen, para que hagan lo que quieren que haga, aunque no es lo que las otras personas querrían hacer). Hacer que las personas se sientan culpables es tener poder sobre ellas. Mi madre me hace sentir culpable. Mañana hará una semana que entró en una residencia, donde duerme. Durante toda la semana, salvo un mediodía, en que he ido a trabajar a Tenerife, he ido todos los días. Estoy algo antes de la comida, la acompaño a comer, y luego por la tarde para que cene. Y cuando me voy me mira con cara de cordero degollado y me hace sentir culpable. Ella no...